Pluma Pelikan 140, años 60

Esta es la primera pluma que quiero analizar, la verdad es que me apasionan los artículos de escritura y las plumas en mi opinión son su máximo estandarte, aunque para ciertas cosas uso un bolígrafo, para muchas otras solo escribo con plumas, estas me permiten controlar cada trazo, su grosor, orientación, flujo, cada rasgo de la escritura se puede controlar con ellas, además de que me resulta muy relajante todo el proceso de limpieza y preparación, aparte de alguna que otra reparación.

Esta pluma  es la que uso a diario para casi todo, es una pluma muy versatil, su tamaño y su peso la hacen muy cómoda, teniendo una mano normal e incluso razonablemente grande se puede escribir con ella incluso sin el capuchón, es una pluma que no gotea, muy limpia, su sistema de carga es muy cómodo, funciona por un pistón que se ajusta en la parte posterior girando para succionar la tinta del tintero, para ello hay que sumergir el plumín. El flujo de tinta no es muy alto, con lo que cada carga dura considerablemente, personalmente a mi me gusta desmontar el plumín y limpiarlo para cargarlo con una pipeta.

  

Las plumas con más de 50 años suelen variar mucho de unas unidades a otras, imagino que parte de la culpa la tendrá el proceso de fabricación, pero también como envejece va ha producir unas diferencias que en algunos casos pueden ser muy notables, digo esto porque seguramente no todas las Pelikan 140 de los años 60 usadas van a ser iguales, seguramente algunos propietarios de una de ellas piensen al leerme que estoy hablando de una pluma diferente, seguramente sea así y particularmente mi pluma sea única.

No soy una persona de plumas particularmente caras, normalmente busco unas características concretas que se adapten a mi modo de escritura y la mayor parte de las veces no son ni las más caras ni las más bonitas las que las tienen, sin embargo esta Pelikan me parece realmente bonita, tiene un cuerpo estriado con un verde antracita anacarado, el resto es un negro con un espléndido lacado y con detalles chapados en oro, el plumín es el convencional del modelo con el grabado 585, todas las piezas mecánicas tienen un inmejorable ajuste y pese a los años funciona sin fisuras.

El plumín es razonáblemente flexible, cuando adquirí esta pluma el trazo era muy grueso y raspaba el papel, traté de ajustarla un poco ya que parecía doblada y la lijé con una lija muy fina para hacer el trazo más fino y para darle un acabado mas suave, el resultado es que se desliza mejor por el papel, incluso en los verjurado u otros papeles con relieve, además de que se ha reducido el grosor del trazo, al tener una cierta flexibilidad permite cambiar de grosor con cierta facilidad, siendo firme y rápida para la escritura normal y aceptable para la escritura más ornamental.

Si quereis verla en acción podeis hacerlo en el siguiente vídeo.

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Aitor Jiménez Canino

Apasionado de la Ciencia y la tecnología, autodidacta, Diseñador, Editor e Infografista.
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